Warhammer 40,000

La Gathering Storm

Los graves eventos de la Gathering Storm han cambiado irrevocablemente la propia naturaleza del universo de Warhammer 40,000.

El mundo de Cadia, símbolo duradero del desafío del Imperium frente a la marea del Chaos, ha caído finalmente bajo la furia de la Decimotercera Cruzada Negra de Abaddon. El craftworld Biel-Tan, hogar de los Eldar más agresivos, ha quedado destrozado y junto a él sus sueños de restaurar la preeminencia de su raza moribunda. El Chaos está en ascenso por toda la galaxia con tormentas warp causando destrozos mientras la realidad pierde pie frente al immaterium.

Y, sin embargo, aún queda esperanza. La culminación de un antiguo pacto da como resultado el renacimiento de una leyenda. Roboute Guilliman, el Primarca de los Ultramarines largo tiempo ausente, ha regresado a los campos de batalla del lejano futuro para liderar al Imperium en su hora más oscura, dar una oportunidad a los Eldar de escapar de la atención de la gran némesis devoralmas de su raza, Slaanesh, y dar inicio a un ciclo de muerte y renacimiento.

Las fuerzas dispersas del Imperium convergen en el mundo fortaleza de Cadia cuando los ejércitos de los Dioses del Chaos, liderados por Abaddon the Despoiler, se lanzan en una misión para destrozar la realizar y crear un Sendero Carmesí desde el Ojo del Terror hasta la propia Terra. Santa Celestine, la Inquisitor Greyfax y Belisarius Cawl unen sus causas en la defensa de Cadia conforme los Dioses Oscuros ven dar fruto a sus planes de milenios.

Cuando Yvraine se encuentra cerca de la muerte en los pozos de lucha de Commorragh, se ve tocada por la naciente energía de Ynnead, el Dios de la Muerte Aeldari, y es restaurada. Como Yvraie, su campeón, el Visarch y un grupo de sus seguidores huyen a través de la Telaraña en una carrera hasta el craftworld Biel-Tan huyendo de los Daemons que los persiguen. El Yncarne, Avatar de Ynnead, es invocado en defensa del craftworld, pero el coste de esta acción es elevado.

Despúes de que la Cruzada Celestiniana sea rescatada por los Ynnari, los aliados incómodos viajan a través de la Telaraña para devolver a Roboute Guilliman a su puesto de Lord Comandante del Imperium. El Primarca se embarca en un viaje a Terra junto con el recientemente nombrado Grand Master de los Grey Knights, Voldus, y el Dark Angel Caído, Cypher, luchando contra todo tipo de Daemons tanto en el warp como en su propia mente, antes de llegar a su destino.